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Albert Einstein

Albert Einstein

Pionero de su época

1879–1955 · Ulm, Alemania

Físico · Física teórica · Relatividad · Premio Nobel · Pacifista

La imaginación es más importante que el conocimiento, pues el conocimiento es limitado, mientras que la imaginación abarca el mundo entero.

Físico teórico que propuso las teorías especial y general de la relatividad y sentó las bases de la física moderna. Recibió el Premio Nobel de Física de 1921 por sus trabajos sobre el efecto fotoeléctrico y es considerado el científico más influyente del siglo XX.

Biografía

En 1879 Einstein nació en Ulm, Alemania, en el seno de una familia judía secular; su padre tenía un negocio de equipos eléctricos y la familia se trasladó pronto a Múnich. Era una época en que la electricidad empezaba a cambiar el mundo, pero el joven Einstein no encajaba en la rígida escuela alemana: detestaba la memorización mecánica y prefería reflexionar a solas sobre por qué giraba la aguja de una brújula o qué aspecto tendría la luz si se lograba alcanzarla. Tras fracasar el negocio familiar, sus padres se mudaron a Italia; él los siguió sin terminar la secundaria e incluso renunció a la ciudadanía alemana, convirtiéndose en un joven apátrida. Ese carácter de romper pronto con las instituciones y necesitar comprenderlo todo por sí mismo lo acompañó casi toda la vida.

Sus comienzos no fueron fáciles. Tras graduarse en la Escuela Politécnica Federal de Zúrich fue rechazado una y otra vez en su búsqueda de empleo, y al final la recomendación de un amigo le consiguió un modesto puesto en la oficina de patentes de Berna. Fue precisamente en aquella oficina, ajena a los círculos académicos, donde 1905 se convirtió en el año milagroso de la historia de la física: en su tiempo libre propuso la hipótesis de los cuantos de luz, explicó el movimiento browniano, fundó la relatividad especial y escribió la ecuación que todos conocerían después, E=mc². Un observador ajeno al sistema, con solo papel, lápiz e imaginación, sacudió los cimientos del espacio y el tiempo que se mantenían desde Newton.

La fama llegó tras ello. Ocupó una sucesión de cátedras y se trasladó a Berlín, y en 1915 completó la mucho más ambiciosa teoría general de la relatividad, reinterpretando la gravedad como la curvatura del propio espacio-tiempo. Las observaciones del eclipse solar de 1919 confirmaron su predicción sobre la desviación de la luz estelar y, de la noche a la mañana, pasó de erudito a celebridad mundial. Después recibió el Premio Nobel y dio conferencias por todo el mundo, convirtiéndose en el rostro público de la ciencia; sin embargo, mantuvo la postura antibelicista que había declarado abiertamente durante la Primera Guerra Mundial, usando su renombre como herramienta para alzar la voz por la paz y la justicia.

Al fin las sombras de la época se cernieron. Tras la llegada de los nazis al poder, Einstein, por ser judío, no regresó jamás a Alemania; le confiscaron sus bienes y quemaron sus obras, y se exilió en Estados Unidos, estableciéndose en Princeton. En 1939, por temor a que los nazis fueran los primeros en dominar las armas nucleares, firmó la célebre carta a Roosevelt—una carta que impulsó indirectamente el desarrollo de la bomba atómica y se convirtió en una pesada carga de conciencia en sus últimos años. Al ver el poder de las armas nucleares tras la guerra, se transformó en uno de los defensores más firmes del desarme nuclear y los derechos humanos.

En sus últimos años Einstein volvió, en cierto sentido, a su punto de partida: un buscador solitario que se negaba a seguir a la multitud. Rechazó la invitación a ser presidente de Israel, dedicó el resto de su vida al gran anhelo de unificar la gravedad y el electromagnetismo, y se negó tercamente a aceptar la naturaleza probabilística de la mecánica cuántica, dejando aquella frase: «Dios no juega a los dados». Esa búsqueda quedó inconclusa cuando murió en 1955. Pero su verdadero legado no reside en una ecuación sin resolver, sino en haber demostrado que las revoluciones científicas más profundas pueden nacer de la curiosidad pura e intransigente de una persona corriente ante el mundo.

Cronología de vida

Infancia en Alemania1879–1895

Nació en Ulm y se crió en Múnich; se mudó a Italia con sus padres tras el fracaso del negocio familiar.

Estudios y primeros pasos1896–1902

Ingresó en la Escuela Politécnica Federal de Zúrich; tras graduarse, frustrado en su búsqueda de empleo, entró en la oficina de patentes de Berna.

El año milagroso y el reconocimiento inicial1902–1909

Durante su etapa en la oficina de patentes publicó los artículos del «año milagroso» de 1905 y fue ganando reconocimiento en el mundo académico.

Cumbre académica1909–1919

Ocupó cátedras en varias universidades, completó la teoría general de la relatividad en 1915 y alcanzó la fama tras la confirmación del eclipse de 1919.

Fama y Premio Nobel1919–1932

Se convirtió en una figura pública de talla mundial, ganó el Premio Nobel de Física de 1921 y participó activamente en los asuntos públicos.

Salida de Alemania hacia Estados Unidos1933–1939

Tras la llegada de los nazis al poder se exilió en Estados Unidos, estableciéndose en Princeton; en 1939 escribió a Roosevelt.

Últimos años1940–1955

Adoptó la nacionalidad estadounidense, se entregó a la causa de la paz y los derechos humanos, y en sus últimos años buscó una teoría de campo unificado hasta su muerte.

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